Dejemos esto en claro. Toda planta de alimentos requiere de un programa de limpieza y sanitización (también conocido como desinfección).

Este es un requisito indispensable, el cual permitirá que dicha planta o procesadora pueda seguir con sus tareas normales.

El riesgo de contaminación de los alimentos es alto durante varias fases del proceso productivo cómo: recolección, procesado, empaquetado, etc. Por esta razón, organismos internacionales han desarrollado lineamientos para asegurar al consumidor que sus productos no afectarán su salud.

Una parte muy importante de esos lineamientos es la desinfección o sanitización del lugar de trabajo. Esto consiste en eliminar los microorganismos en las superficies hasta un límite permitido. Sin embargo los desinfectantes y sanitizantes no deben usarse directamente sobre las superficies sucias, es aquí la importancia de hacer siempre una limpieza profunda antes de sanitizar o desinfectar.

¿Cuál es la diferencia entre sanitizar y limpiar?

He ahí la diferencia. La limpieza consiste en utilizar detergentes, desengrasantes, paños, etc, para eliminar la mayor cantidad de suciedad de la zona a sanitizar, a continuación se deberá realizar un enjuague riguroso para eliminar todos los agentes químicos utilizados y entonces se seguirá con la aplicación de un sanitizador o desinfectante, el cual se encargará de destruir a los microorganismos presentes.

Los sanitizadores deben permanecer en contacto con la superficies a tratar por varios segundos o minutos. Varios de ellos, a la concentración correcta no necesitarán de enjuagues. Sin embargo, otros varios requieren de un enjuague para asegurarse que no permanezcan residuos químicos en la superficie.

Esta parte es importante, pues dependiendo de esto deberemos escoger el tipo de producto que necesitamos, para de esta manera evitar los residuos que pueden afectar a nuestros alimentos.

¿Qué productos químicos podemos utilizar para la limpieza?

La elección del producto químico de limpieza debe tomarse de acuerdo a dos puntos, y en este orden:

1. Tipo del Material de la Superficie

2. Tipo de Suciedad

Es importante considerar el material a limpiar para evitar daños o corrosión causada por los químicos. Y a continuación entre las opciones que tengas, escoge aquel químico que mejor funcione para eliminar la suciedad que tienes.

La mejor forma de clasificar el tipo de suciedad que tienes es:

1. Grasas y Aceites

2. Carbohidratos

3. Proteinas

4. Minerales

Y de acuerdo a esto puedes utilizar un:

1. Desengrasante Alcalino

2. Detergente Neutro

3. Detergente Ácido

Puedes revisar lo que tenemos disponible en nuestra web.

¿Qué productos químicos podemos utilizar para la desinfección y sanitización?

Dividiremos a los sanitizadores y desinfectantes en dos largos grupos: aquellos que necesitan enjuague posterior y aquellos que no lo necesitan. Los más recomendables son estos últimos, pues son los que dejan residuos casi insignificantes en las superficies y equipos, por lo que el riesgo de contaminación se ve reducido substancialmente.

1. NO requiere enjuague posterior:

1. Agentes Oxidantes

2. Ácidos Aniónicos

3. Ácidos Oxidantes

4. Bases Fuertes

5. Ozono

6. Cloro (Pero requiere mucho más precaución, ya que se debe verificar que los residuos de cloro no sobrepasen los 4 ppm según la USDA)

2. REQUIEREN enjuague posterior (Utilizar sólo si no existe otra opción)

1. Ácido Acético

2. Alcohol Etílico (Etanol)

3. Alcohol Isopropílico

4. Productos Cítricos

5. Permanganato de Potasio

6. Ácido Sulfúrico

7. Amonios Cuaternarios

Todos estos productos listos para usar lo puedes encontrar con INDIQUIMICA:

DA CLIC, y revisa nuestra línea de limpieza alimenticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *